Los pescadores submarinos frecuentemente cazamos a las presas en sus escondites y cuevas de coral, principalmente peces pargos, meros y langostas, este tipo de pesca atrae a un depredador voraz, el pez morena, generalmente no son un problema, pero con sangre y movimiento en el agua la actitud de estos animales cambia drásticamente.

En una de mis inmersiones dispare a un pargo, el pez arrastro la varilla del arpón hacia adentro de una cueva, donde vivía una morena verde de dos metros, la que no dudo en deborar y arrancar el pez con facilidad, desafortunadamente la varilla quedo atrapada entre la morena y la cueva, lo que resulto en un gran riesgo ya que tuve que llevar a cabo 4 inmersiones de 13 metros, con el peligro inminente de ser mordido por la morena.

En otra inmersión con unos amigos, apenas comenzando la jornada le di a una barracuda que sangro demasiado, el sonido de mi disparo y la sangre en el agua atrajeron a un tiburón en menos de un minuto. Fue un momento incomodo, ya que el tiburón toro nos siguió por dos horas, hasta que por fin robo la mitad de mi presa.

Solo me queda recordarles que hay que ser sumamente respetuoso con estos animales, nunca les disparen ya que son muy fuertes y en el mejor de los casos sólo perderán su equipo de pesca.

Los tiburones son muy importantes en la cadena alimenticia marina, si ven uno considérense afortunados, ya que mucha gente de todo el mundo paga para verlos y bucear con ellos.

¡Hasta nuestra próxima aventura!

Hola una vez más, en el artículo anterior les conte de mis mejores encuentros en el oceano y con increíbles avistamientos y de lo más raro que podía imaginar, ahora les quiero compartir los riesgos extremos que podemos encontrarnos en nuestras expediciones.

En el mar existe una lista de peligros interminable, algunos de ellos no siempre son los más grandes y con dientes afilados, a veces una medusa puede arruinar tu día y hasta puede llegar a atentar tu vida.

 

 

En una inmersión me tope con pez león y con solo tocar mi brazo, una espina lo paralizo por completo, el dolor de la quemadura era interno y demasiado fuerte, mi mano duro inflamada como globo casi 15 días.

Otra de las especies de las que nos tenemos que cuidar es el pez piedra, que es de riesgo mortal por la potencia de su veneno neurotóxico para un buzo; afortunadamente no he tenido ni quiero tener una experiencia con esa especie.