La limpieza facial es un proceso de gran importancia para el cuidado de la piel, hay muchos factores que afectan a la calidad de la misma como son la contaminación, el sol, el viento, el clima, la mala alimentación, el maquillaje, y las hormonas.

¿En qué consiste la limpieza facial?

La limpieza facial consiste en la aplicación de productos desmaquillantes y exfoliantes, se procede a la extracción de puntos negros, se usan lociones para ayudar a cerrar el poro y regular el PH de la piel, se aplican cremas hidratantes con un masaje facial y por último una mascarilla específica para cada tipo de piel.

¿Por qué tengo que hacerme una limpieza facial periódicamente?

Esta limpieza permite la exfoliación de la capa superficial de la piel, elimina las células muertas e impurezas, estimula la creación de nuevas células y deja la piel más suave, fina y luminosa.

Los principales beneficios que ofrece una limpieza facial son:

  • Retarda el envejecimiento y la aparición de arrugas
  • Elimina impurezas y células muertas
  • Ayuda a remover puntos negros y a regular el acné
  • Estimula la absorción de productos cosméticos
  • La piel luce más suave y tersa
  • Una piel limpia acepta y luce mejor el maquillaje
  • Permite la oxigenación de la piel

¿Cuántas sesiones tengo que hacerme para lograr los máximos resultados?

Varían según el tipo de piel, pero comúnmente se realizan una vez al mes.

Tu rostro dice mucho de ti y es lo primero que impacta en una primera impresión, si quieres que inspire frescura, salud y energía, regálate una limpieza facial.