Ya que tienes una idea básica de la física del buceo y conoces el equipo que vas a usar en la primera inmersión, es momento de saber lo necesario para moverte, controlar y respirar bajo el agua.

Lo primero será ponerte el equipo. Vas a empezar en la parte baja de la piscina y te pondrás un cinturón de lastre, las aletas, el visor y el equipo completo. Aquí es donde lo vas a ajustar y asegurar todos los enganches, fijándote que las mangueras queden en el sitio correcto y que puedes alcanzarlas fácilmente, de esta manera, tu segunda etapa de emergencia será fácilmente localizable, tu manómetro lo vas a controlar todo el tiempo sin problemas y la manguera de inflador estará accesible para los cambios de flotabilidad durante la inmersión. Vas a tomarte el tiempo que consideres necesario para acomodarte y conocer bien el equipo. Es importante dejar el chaleco inflado para flotar cómodamente mientras estás en superficie.

Una vez que tienes el equipo vas a buscar la segunda etapa primaria y a colocarla en tu boca para comenzar a respirar por ahí todo el tiempo, inhalar y exhalar lenta y profundamente, hasta lograr tener el mismo ritmo de respiración durante todo el buceo.

Hay que tomar la manguera de inflador y a elevarla por encima de la cabeza.  Si presionas un botón la desinflarás de manera controlada para bajar poco a poco hasta quedar acostados boca abajo en el fondo. Poco a poco vas a acostumbrarte al ruido de las burbujas y de tu respiración.

Durante este procedimiento, trata de compensar tus oídos y senos paranasales aun cuando no sientas ninguna molestia por el aumento de presión. Esto lo vas a lograr soplando suavemente por la nariz, al mismo tiempo que la bloqueas apretándola con tus dedos. También sirve tragar saliva y mover la mandíbula durante esta maniobra para facilitar el paso del aire. Es muy importante hacerlo suavemente y sin forzar.

Recuerda: El catarro o congestión nasal son una contraindicación para bucear ya que el aire no puede pasar libremente e impide la compensación de estos espacios aéreos

Vas a sentir la máscara más apretada a medida que desciendes, por lo que será necesario soplar un poco por la nariz durante el proceso. Es por esto por lo que la máscara debe cubrir tu nariz pero ser flexible.

Una vez cómodo con tu respiración, vamos a practicar ejercicios para saber qué hacer si se presenta alguna situación inesperada.

Si la boquilla de tu regulador te queda incomoda y necesitas quitártelo para acomodarlo, lo podrás hacer fácilmente al sacar tu regulador de la boca, lo acomodas y te lo vuelves a poner.

Si algo te sorprende y al decir ¡WOW! Tu regulador sale de su lugar inesperadamente y tienes que recuperarlo, simplemente vas a girar tu brazo derecho para alcanzarlo y volverlo a colocar para soplarle primero y continuar con la respiración de manera regular.

Es importante practicar las técnicas y recordar siempre que la regla más importante del buceo es: RESPIRAR CONTINUAMENTE Y NUNCA AGUANTAR LA RESPIRACIÓN, por lo que al sacar el regulador de tu boca debes soplar burbujas continuamente.

Si la máscara está bien ajustada no debe entrar agua, pero es posible que se filtre un poco durante el buceo, por lo que hay que practicar la técnica de soplar suavemente por la nariz mientras aprietas la parte superior de la máscara contra tu frente y volteas ligeramente hacia la superficie.

Moverte bajo el agua con libertad es fascinante. Vas a estar suspendido a media agua y a flotar neutralmente durante la inmersión. Para lograr esto, debes combinar la posición horizontal de tu cuerpo, el movimiento de tus piernas desde la cadera, ajustar la cantidad de aire en tu chaleco para flotar y tu respiración.  Es este último el secreto de un buen control de tu flotabilidad, ya que al inhalar profundo los pulmones se llenan y flotas y al exhalar se vacían y te hundes.

Aunque hay un par de cosas más para hablar antes de estar totalmente preparado para tu primera inmersión, al dominar las técnicas y practicar el nado subacuático, podrás continuar con el siguiente paso que es: Bucear en el arrecife de coral.

 

Candy López

Dive Mike