Se acercan las fiestas patrias, momento perfecto para reunirse en familia o con amigos y sacar el gran espíritu que nos caracteriza a los mexicanos. Ya puedo saborearme un buen pozole o unas tostadas de pata, todo en medio de la verbena amenizada por el  mariachi, los fuegos artificiales y, por qué no, un buen tequila, pero ¿sabemos realmente los efectos de esos shots fiesteros? 

Es momento de dejar de creer que el alcohol en pequeñas cantidades es “sano y recomendado por médicos”, toda sustancia que entra a nuestro cuerpo y afecta nuestra conciencia causa un daño a corto y largo plazo.   

Sin entrar en términos científicos, es importante saber que la forma de asimilar el alcohol depende de nuestros genes y de nuestro género. Las mujeres asimilamos el alcohol más lento que los hombres, es decir basta con pequeñas cantidades en un tiempo corto para empezar a sentir cambios en el  cuerpo y en la conciencia. 

Los niveles de alcohol en la sangre se reportan en miligramos por decilitro (mg/dl). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció la Unidad de Bebida Estándar (UBE), una UBE equivale aproximadamente entre 8 y 13 gramos de alcohol. Un hombre adulto tarda aproximadamente una hora en metabolizar 12 gramos de alcohol y una mujer una hora y media.

Dependiendo de los grados de alcohol que tenga la bebida y la cantidad podemos saber cuantos grados aproximados de alcohol tenemos en sangre.

Para saber cuantos grados de alcohol hay en nuestro cuerpo saquemos la calculadora y hagamos un poco de números. Empecemos por identificar los grados de alcohol:

 

Tipo de bebida Grados de alcohol (variaciones por marca)
  Mínimo Máximo
Cerveza 2.5 11
Vino 5 14
Aguardiente 28 60
Ginebra 35 40
Brandy 36 40
Ron 37 43
Tequila 37 45
Vodka 37 42
Whisky 40 62

 

Una vez identificados los grados de alcohol vamos a multiplicarlo por los mililitros ingeridos y esto por 0.80, y todo lo dividimos entre 100, el resultado nos dará los gramos ingeridos de alcohol puro, por ejemplo si el primo de un amigo tomó 3 caballitos de tequila que equivalen a aproximadamente 129 ml de tequila, con una graduación de 37, nuestro amigo ingirió 38.18 gramos de alcohol. [(37 x 129 x 0.80) / 100] = 38.18. Esta es solo la primera parte, para saber los grados de alcohol que se tienen en sangre es necesario saber nuestro peso, vamos a dividir los gramos de alcohol ingerido entre la multiplicación del peso por el factor de corrección del género, regresando al ejemplo anterior, el consumió 38.18 gramos de alcohol el cual vamos a dividir entre el resultado de multiplicar su peso, que es de 70 kg por 0.7, el resultado es 0.7 grados de alcohol en la sangre. [38.18 / (70 x 0.7)] = 0.7. Para las mujeres el peso se multiplica por 0.6. ¿Cansados de hacer números?, existen en la red muchos sitios en los que puedes consultar los gramos y grados de alcohol dependiendo del número de copas que consumas, solo recuerda verificar la fuente.

¿Qué cambios podemos observar en nuestro comportamiento dependiendo de la cantidad de alcohol que hemos ingerido? En 1932 Bogen estableció una clasificación de los efectos esperados del etanol dependiendo de las concentraciones en sangre, si bien ha tenido modificaciones se sigue utilizando hasta el día de hoy.

Con 10-30 mg/dl los cambios pueden ser imperceptibles, sin embargo nuestra capacidad para tareas que requieren una atención dividida se pueden alterar, por ejemplo hacer una llamada en medio de un entorno muy ruidoso.

Con 30-60 mg/dl se percibe sensación de euforia y aumento de la socialización, los tímidos cantarán y socializarán sin ninguna inhibición.

Con 60-100 mg/dl existe una franca desinhibición con pérdida del auto control, aquí es cuando se puede ser imprudente en las conversaciones o proporcionar información delicada de la que nos podemos arrepentir, los protagonistas de la fiesta ya son compadres y amigos del alma.

Con 100-150 mg/dl empiezan las alteraciones en la motricidad y el lenguaje, es decir la lengua se empieza a trabar y los movimientos son muy torpes. 

Con 150-200 mg/dl la confusión mental es evidente, incluso ya no se pueden articular palabras y es muy difícil mantenerse de pie. 

Espero lo anterior haya cumplido con el objetivo ser un poco mas conscientes sobre la cantidad de alcohol que tomamos y los efectos en nuestro cuerpo y mente. El cálculo de la cantidad de etanol en sangre no es para “evitar el alcoholímetro”, aunque este muy trillada la recomendación “si bebe no maneje”, es para saber que no es lo mismo tomar un tequila, una cerveza o una copa de vino, ya que contienen diferentes grados de alcohol, y que el tiempo entre una copa y otro debe ser suficiente para evitar que las concentraciones de alcohol suban en la sangre y hagamos o digamos cosas que pongan en peligro nuestra integridad física y moral.

Felices fiestas patrias y que ¡¡¡viva México!!!

 

Kitzia Ruiz Navarro.

Brain & Mind